AUMENTAR CONFIANZA
El miedo nos lleva a errar. La práctica de las artes marciales ayuda a ganar seguridad y autoconfianza. Si proyectamos confianza, seremos capaces de defender nuestros argumentos de manera más convincente, y seremos menos vulnerables a posibles intentos de intimidación por parte de personas tóxicas. ¿Por qué ganamos confianza?
- Mayor control de nuestro propio cuerpo. Postura, expresiones, temblor de la voz, etc.
- Se trabajan las técnicas dentro de nuestro espacio íntimo (círculo de seguridad). Se trabaja estar en situaciones comprometidas y de invasión del espacio personal
- Ante una potencial agresión física, seremos más capaces de defendernos y contratacar
- Determinación: Es muy importante la determinación de una persona a la hora de hacer algo, y esa misma determinación será la que evite que entremos en pánico y quedemos paralizados y a merced de tu oponente. La capacidad que tengamos para resolver una situación estará estrechamente ligada a nuestra determinación para lograrlo.
CONTROL DE IMPULSOS Y REACCIONES INSTINTIVAS NO EFICACES. APRENDER A DESAPRENDER
No todo lo que tiene aprendido y automatizado nuestro cuerpo es óptimo cuando nos referimos a la autoprotección. Por ejemplo:
- Aprender a caer: instintivamente pondríamos las manos (caída frontal) o los codos (caída hacia atrás o lateral)
- Cerrar los ojos cuando nos golpean
- Cuando estamos inmovilizados y nos están provocando dolor, no entrar en pánico y ser capaces de “pensar” para “tapear”
TRABAJO EN EQUIPO
La práctica de las artes marciales aumenta la empatía con el prójimo. Se trabaja en distancia corta, se siente el cuerpo y la mirada de la otra persona, y requiere estar en contacto mutuo para poder comunicarnos con el objetivo de entrenar mejor o simplemente no hacernos daño innecesario. Por lo tanto, cambia la naturaleza de la relación entre dos personas, cambiando perspectivas y pudiendo acelerar la integración de un equipo.
TOMAR CONCIENCIA DE LA DISCIPLINA Y ENTRENAMIENTO CONSTANTE
Las cosas no se logran sin esfuerzo, aunque debemos ser conscientes de nuestras propias limitaciones, para poner el foco en lo que sí podemos desarrollar.
El nivel de eficacia en la defensa personal está directamente relacionado con la destreza en las artes marciales. ¿Cuáles son esas competencias que condicionan la destreza? Por un lado, está el propio acondicionamiento del cuerpo y, por otro lado, la técnica.
- Cuerpo: se puede trabajar la fuerza, la velocidad, la flexibilidad, la precisión, el equilibrio, la resistencia, etc.
- Técnica: el aprendizaje de la técnica nos permite utilizar nuestro cuerpo de una manera más inteligente, más eficiente.
No obstante, tanto el cuerpo como la técnica requieren de un entrenamiento constante. Aquí es cuando hablamos de disciplina, tan importante en todos los ámbitos de la vida. La disciplina consiste en hacer lo que no te apetece hacer en ese momento, simplemente porque tenemos la voluntad de cumplir con un compromiso. Si no existe un entrenamiento constante, no apreciaremos evolución en nuestras capacidades y habilidades.



